Mi familiar murió en el hospital y nadie me explica bien qué pasó
Si le dieron una explicación que no le cierra, no está imaginando cosas ni está buscando culpables por dolor. Hay una forma concreta de averiguar qué pasó: pedir la ficha clínica completa y que alguien la lea con criterio técnico. No es una acusación contra nadie. Es entender.
Escribimos esto porque es la situación con la que más gente llega, y casi siempre llega con las mismas tres cosas: dolor reciente, una explicación que sonó apurada, y la sensación de que preguntar es molestar. No es molestar. Es su derecho.
Lo primero: la ficha clínica no es el resumen que le dieron
Cuando alguien fallece o le dan de alta, suelen entregar un papel de una o dos páginas. Eso no es la ficha clínica: es un resumen escrito por alguien, al final, con lo que a esa persona le pareció importante.
La ficha completa es otra cosa. Son todos los registros de la atención: lo que anotó cada médico, cada turno de enfermería, a qué hora, qué exámenes se pidieron, qué resultados llegaron y cuándo, qué se indicó y si se cumplió. Suelen ser muchas páginas. Y ahí está la información real.
Por qué las horas importan tanto
Le va a sonar raro, pero en estos casos las horas dicen más que las palabras. Cuánto pasó entre que apareció el primer signo de alarma y alguien lo anotó. Cuánto entre que se indicó algo y se hizo. Cuánto tardó en llegar un resultado.
Esos intervalos están registrados y no dependen de la opinión de nadie. Cuando alguien reconstruye la secuencia hora por hora, a veces aparece exactamente lo que usted intuía. Y a veces aparece que la atención fue correcta y la muerte no era evitable. Las dos respuestas sirven.
Lo que no está escrito también cuenta
Aquí hay algo que conviene entender bien, porque genera falsas esperanzas y falsas decepciones.
Que algo no aparezca en la ficha no prueba que no se hizo. Pero sí significa que nadie puede demostrar con papeles que se hizo. Hay actuaciones que deben quedar registradas siempre: si no están, quien diga que las hizo tendrá que probarlo de otra manera. Ese vacío no es una prueba en contra del hospital, pero tampoco es nada: es un punto que queda abierto, y en un proceso eso pesa.
Qué le vamos a preguntar
Cuando nos llame, no le vamos a pedir que sepa términos médicos. Le vamos a preguntar cosas como éstas:
- Qué le dijeron a usted, y quién se lo dijo.
- Por qué entró su familiar y cuánto tiempo estuvo.
- Qué cambió, y si alguien le avisó cuando cambió.
- Qué papeles tiene en la mano ahora mismo.
Con eso basta para saber si hay algo que revisar. Cuéntelo con sus palabras: nosotros lo traducimos.
Qué puede pasar después
Hay tres salidas posibles y las decimos todas, porque nadie se las suele decir:
Una: se revisa la ficha y aparece que la atención fue la que correspondía. Duele oírlo, pero le devuelve algo importante, que es dejar de dar vueltas.
Dos: aparecen vacíos, retrasos o contradicciones que hay que explicar. Ahí sí hay materia, y entonces se ve qué se hace con eso, con un abogado si corresponde.
Tres: con lo que hay no se puede concluir, y hace falta pedir más documentación. También se lo diremos.
Lo que no vamos a hacer es prometerle un resultado. Nadie serio puede hacerlo, y quien se lo prometa antes de ver los papeles, desconfíe.
Una cosa práctica, para hoy
Escriba lo que recuerda mientras lo recuerda: fechas, horas aproximadas, nombres, qué le dijeron y quién. La memoria se ordena sola con el tiempo y eso, en este caso, es un problema. Ese papel escrito hoy vale más de lo que parece.
Y no mande documentos a nadie por WhatsApp ni por correo todavía, ni a nosotros. Si el caso avanza, se hace por un canal seguro y después de firmar un acuerdo de confidencialidad.
Preguntas que nos hacen siempre
¿Tengo derecho a pedir la ficha clínica de mi familiar?
Sí. La ficha es del paciente y su familia directa puede solicitarla. Se pide por escrito al establecimiento. Si le ponen trabas, insista por escrito y guarde copia de la solicitud: esa negativa también es un antecedente.
¿Cuánto tarda esto?
Conseguir la ficha depende del hospital. La lectura técnica, una vez que la tenemos, se hace en días, no en meses. En la orientación de quince minutos le decimos qué esperar en su caso.
¿Y si me dicen que fue una complicación normal?
Puede ser cierto. Muchas complicaciones son previsibles y no implican que nadie hiciera nada mal. Precisamente por eso conviene mirar los papeles: para saber si fue eso, o fue otra cosa.
¿Necesito abogado antes de venir?
No. Mucha gente llega antes de tener abogado, justamente para saber si hay algo que llevar a uno.
Si prefiere la versión técnica: La ficha clínica como prueba: qué dice, qué no dice y qué se puede demostrar con ella
Marianne Andueza
Perito Forense y Abogada · Directora del Centro Internacional de Investigación Judicial y Forense
Perito Profesional en Informes Judiciales y Juicios Orales (UNE 197001:2019) · Experta Universitaria en Valoración del Daño en Medicina Judicial Forense, CEU Cardenal Herrera · Licenciada en Biomedicina, mención Morfofisiopatología
Si esto se parece a lo suyo
Este artículo cuenta cómo funciona esto en general. Para saber qué corresponde en su caso hay que mirar sus papeles concretos, y eso empieza por una conversación, no por un artículo.
- Interpretación médico-legal de documentación clínica. Alguien lee la ficha completa y le explica qué quedó registrado.
- Análisis técnico de presunta responsabilidad sanitaria. Si la atención se apartó o no de lo que correspondía.
- Evaluación preliminar de caso. Si todavía no sabe por dónde empezar.
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La orientación dura quince minutos y vale CLP $25.000, que se descuentan de la evaluación si sigue adelante. Si su caso no da para un peritaje, se lo decimos ahí mismo. No hace falta que mande ningún documento todavía.