Nexo causal: por qué que dos cosas ocurran seguidas no prueba que una causó la otra
Que el daño apareciera después del hecho no prueba que el hecho lo causara. Es la confusión más común y la que más casos hace caer: se documenta muy bien el hecho, se documenta muy bien el daño, y se da por evidente el puente entre los dos. Ese puente es precisamente lo que hay que construir, y es lo que un tribunal examina con más rigor.
Por qué la secuencia no basta
Después no significa por causa de. Un daño puede aparecer tras un hecho sin guardar relación con él; puede existir antes y agravarse por otra razón; puede tener varias causas concurrentes de peso distinto; o puede ser la evolución esperable de una condición previa que nadie documentó.
Ninguna de esas posibilidades se descarta señalando el calendario. Se descartan —o se confirman— examinando el mecanismo.
Qué se examina realmente
El mecanismo
La primera pregunta no es si ocurrió, sino cómo habría ocurrido. Qué proceso concreto llevaría de ese hecho a ese daño, y si ese proceso es compatible con lo que está documentado: con los tiempos, con la intensidad, con la localización, con la evolución registrada. Un mecanismo que no se puede describir no se puede sostener.
El estado previo
Qué había antes. Es el punto que más se descuida y el que más veces destruye una posición en audiencia, porque suele aparecer en la documentación de la parte contraria. Reconstruir el estado previo con documentación propia, antes de que lo haga el otro, es una de las decisiones más rentables en este tipo de casos.
Las concausas
Rara vez hay una sola causa. Lo habitual es que concurran varias, y el análisis serio no las oculta: las identifica y las pondera. Un informe que atribuye el cien por ciento del daño a un solo hecho, en un cuadro donde evidentemente había más factores, es un informe que se cae en el contraexamen.
El curso esperable
Qué habría pasado sin el hecho. Es una pregunta contrafáctica y por eso difícil, pero es la que delimita qué parte del daño es atribuible. En muchos casos la respuesta honesta no es «todo» ni «nada», sino una fracción, y sostener esa fracción con criterio vale más que afirmar el todo sin base.
La documentación disponible
Todo lo anterior sólo puede afirmarse en la medida en que haya con qué. Parte del trabajo consiste en establecer qué se puede sostener con la documentación existente y qué requeriría antecedentes que todavía no están. Saberlo antes cambia la estrategia; saberlo en audiencia, la arruina.
Grados de certeza: el vocabulario importa
Un análisis técnico no dice sólo «hay nexo» o «no hay nexo». Distingue entre lo que la documentación permite afirmar, lo que permite considerar compatible, lo que deja como posible y lo que no permite sostener. Esa gradación no es tibieza: es precisión, y es lo que hace que un informe resista.
Un perito que afirma con certeza absoluta lo que la evidencia sólo permite considerar compatible está entregando a la contraparte el argumento para desacreditarlo entero.
Por qué es la pieza que más casos decide
Porque el hecho suele estar acreditado y el daño suele estar acreditado, así que la discusión se concentra ahí. Y porque es donde más se improvisa: se invierte en documentar el daño con detalle y se deja el nexo a una afirmación de una línea al final del informe.
Esa línea final es, casi siempre, el punto por donde se ataca. Construirla como corresponde —con mecanismo, estado previo, concausas y grado de certeza declarado— es lo que separa un informe que sostiene una pretensión de uno que simplemente la acompaña.
Si prefiere leerlo sin tecnicismos: Quedé con secuelas de un accidente y me dicen que no fueron por eso
Marianne Andueza
Perito Forense y Abogada · Directora del Centro Internacional de Investigación Judicial y Forense
Perito Profesional en Informes Judiciales y Juicios Orales (UNE 197001:2019) · Experta Universitaria en Valoración del Daño en Medicina Judicial Forense, CEU Cardenal Herrera · Licenciada en Biomedicina, mención Morfofisiopatología
Si esto describe su situación
Este artículo explica cómo se analiza el problema en general. Saber qué corresponde en su caso exige mirar sus antecedentes concretos, y eso empieza por una conversación, no por un artículo.
- Análisis del nexo causal. Examen técnico de la relación entre el hecho y el daño, con sus límites.
- Valoración del daño corporal. Qué daño hay, cómo se documenta y cómo se distingue lesión de secuela.
- Interpretación médico-legal de documentación clínica. Cuando la relación hay que buscarla en los registros de la atención.
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