Me llegó un informe de un perito que dice cosas que no son ciertas: ¿se puede hacer algo?
Sí se puede hacer algo, pero no es discutir con el informe. Un informe no se tumba diciendo que está equivocado: se tumba mostrando cómo llegó a esa conclusión y en qué punto se rompe. Un tribunal no compara opiniones. Compara procedimientos.
Es la diferencia entre decir «eso no es verdad» y decir «para afirmar eso, esta persona tendría que haber mirado tal documento, y no lo miró». La primera frase es su palabra contra la de un experto. La segunda es un hecho comprobable.
Qué es lo que se revisa
Cuando alguien con la formación adecuada revisa un informe pericial, no busca opinar distinto. Busca otras cosas, más aburridas y mucho más eficaces:
- Qué le preguntaron. Todo informe responde a un encargo. Si responde más de lo que le preguntaron, esa parte de más queda sin respaldo.
- Qué papeles tuvo delante. Un informe serio dice exactamente qué documentos recibió. Si falta uno importante que usted sabe que existe, ése es un punto fuerte, porque no discute su opinión: discute sobre qué la formó.
- Si explica cómo llegó ahí. Un peritaje no debería pedir que le crean. Debería permitir que otra persona, con los mismos papeles, siga los mismos pasos.
- Si mezcla lo que consta con lo que supone. «El registro dice 38,5 grados a las 14:20» es un hecho. «Eso indica una infección» es una deducción. «La atención fue negligente» es una opinión. Cuando las tres van en el mismo párrafo y con el mismo tono, el informe está aparentando más seguridad de la que tiene.
Por qué esto funciona mejor que contradecirlo
Porque no obliga a nadie a elegir entre dos expertos que dicen cosas opuestas. Muestra que uno de los dos llegó a su conclusión por un camino que no se sostiene. Es mucho más difícil de responder.
Y tiene otra ventaja práctica: sirve igual si el objetivo es preparar las preguntas para la audiencia. Las mejores preguntas a un perito no son las agresivas, son las que le piden que explique un paso que no puede explicar.
La parte incómoda
A veces el informe está bien hecho. Le perjudica y aun así está bien construido. En ese caso vamos a decírselo, y entendemos que no es lo que quiere oír.
Pero saberlo pronto vale dinero: gastar meses y honorarios en pelear contra un informe sólido es peor que asumirlo y cambiar de estrategia a tiempo. Preferimos perder ese encargo antes que cobrarle por una batalla perdida.
Qué necesitamos para empezar
Sólo saber qué tipo de informe es, en qué causa está y qué conclusión le perjudica. Con eso, en la orientación de quince minutos le decimos si vale la pena revisarlo.
No nos mande el informe todavía. Si el caso avanza, le indicaremos un canal seguro y se firma antes un acuerdo de confidencialidad. Nada de documentos por WhatsApp ni por correo.
Preguntas que nos hacen siempre
¿Sirve de algo que yo diga que el perito se equivocó?
Por sí solo, poco. Lo que sirve es mostrar en qué punto concreto de su razonamiento se equivocó, y eso lo tiene que decir alguien con la formación para decirlo.
¿Hace falta que el perito sea deshonesto?
No. La mayoría de los informes flojos no son deshonestos: son apurados, incompletos o hechos con documentación que no alcanzaba. Eso también se puede mostrar.
¿Y si el informe está bien hecho aunque no me guste?
Se lo diremos. Es una de las conclusiones posibles y preferimos decirla antes de que usted gaste dinero peleando por un camino que no lleva a ninguna parte.
¿Puedo llevar esto sin abogado?
Puede consultarnos sin abogado. Pero si hay una causa abierta, lo que se haga con el resultado normalmente lo canaliza su abogado.
Si prefiere la versión técnica: Le llegó un informe pericial que perjudica su caso: siete cosas que mirar antes de decidir
Marianne Andueza
Perito Forense y Abogada · Directora del Centro Internacional de Investigación Judicial y Forense
Perito Profesional en Informes Judiciales y Juicios Orales (UNE 197001:2019) · Experta Universitaria en Valoración del Daño en Medicina Judicial Forense, CEU Cardenal Herrera · Licenciada en Biomedicina, mención Morfofisiopatología
Si esto se parece a lo suyo
Este artículo cuenta cómo funciona esto en general. Para saber qué corresponde en su caso hay que mirar sus papeles concretos, y eso empieza por una conversación, no por un artículo.
- Segunda opinión técnico-pericial. Alguien con la misma formación revisa el informe completo.
- Revisión técnica de informes periciales. Se audita cómo está hecho, punto por punto.
- Diseño de baterías de contraexamen. Las preguntas que su abogado le hará al perito en la audiencia.
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La orientación dura quince minutos y vale CLP $25.000, que se descuentan de la evaluación si sigue adelante. Si su caso no da para un peritaje, se lo decimos ahí mismo. No hace falta que mande ningún documento todavía.